marzo 4, 2026
Autoría: Jany Magro.
Académicos y especialistas de América latina coincidieron en la necesidad de cambiar los paradigmas de desarrollo de la región para reducir la dependencia de potencias económicas como Estados Unidos y transitar hacia modelos que en verdad generen mejores condiciones de vida para los países.
En el marco del webinario “Nuevos Paradigmas de Desarrollo para América Latina”, organizado por el Panel Internacional para el Progreso Social (IPSP), la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (UDUAL) y el Instituto de Investigaciones Sociales (IIS) de la UNAM, especialistas de distintos países latinoamericanos reflexionaron sobre los retos económicos, políticos y ambientales que enfrenta la región.
La investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, Leticia Merino, destacó la urgencia de superar los modelos de dependencia económica que persisten desde hace más de siete décadas en la región. Recordó las aportaciones del economista Raúl Prebisch, quien desde la CEPAL advirtió sobre los efectos negativos del extractivismo y el intercambio desigual.
Señaló que, aunque las políticas de sustitución de importaciones impulsaron el crecimiento económico en México tras la Segunda Guerra Mundial, el neoliberalismo y el Consenso de Washington profundizaron la deuda externa, la desigualdad y la devastación ambiental, sin que los gobiernos progresistas hayan logrado revertir esas dinámicas.
En su intervención, el académico e investigador de la Universidad de Zacatecas, México, Rodolfo García Zamora, planteó la necesidad de construir un nuevo paradigma de desarrollo integrador y soberano, distinto al modelo neoliberal vigente.
El economista Arturo Huerta, advirtió que México exporta, pero no crece, debido a su dependencia de empresas transnacionales y a la falta de una política industrial y agrícola sólida. Para ello, propuso impulsar el mercado interno, reducir tasas de interés, crear empleos y replantear el papel de la banca central, además de revisar los términos del TMEC para hacerlos menos nocivos para la economía mexicana.
Identificó tres ejes de análisis: la crisis multidimensional, los 75 años del modelo posterior a la sustitución de importaciones y la crisis de la globalización. Además, resaltó que México debe fortalecer su economía interna, reformar su política fiscal y diversificar sus exportaciones, especialmente con China, a fin de reducir la subordinación con Estados Unidos y el TMEC.
Por su parte, el jurista argentino, Eduardo Salvador Barsesat, analizó la dependencia estructural generada por la deuda externa y propuso examinar y cancelar las deudas adquiridas en condiciones de desigualdad de los países latinoamericanos, al considerarlas injustas.
Además, advirtió sobre la pérdida de soberanía y los “apetitos territoriales”, como el intento de instalar una base militar extranjera en la Argentina, e instó a recuperar el Estado de derecho y reactivar mecanismos de integración regional como la UNASUR y la CELAC.