agosto 20, 2026
En el marco de la 48.ª Asamblea de Defensa del territorio y la Vida, celebrada en la comunidad de Paso del Correo, Papantla, Veracruz, comunidades de los pueblos maseual, totonaku y mestizo acordaron exigir a la presidenta de la república, Claudia Sheinbaum, emitir un decreto que prohíba legalmente la práctica de la fracturación hidráulica para la extracción de hidrocarburos de yacimientos no convencionales en la cuenca Tampico-Misantla.
Luego de que el Comité Científico, convocado por la presidenta para evaluar la viabilidad técnica, social y ambiental de esa práctica en el país, emitiera sus recomendaciones el pasado 7 de agosto, la presidenta se comprometió públicamente a retomar la recomendación del comité en el sentido de prohibir la fracturación hidráulica en la cuenca Tampico-Misantla, que incluye territorios del sur de Tamaulipas, Veracruz, San Luis Potosí, Hidalgo y Puebla.
Es necesario que la mandataria establezca el instrumento con el que se establecerá la prohibición del fracking en esta cuenca, que tiene una alta densidad poblacional, gran presencia de comunidades y pueblos indígenas, una gran biodiversidad y que de realizarse esos proyectos “tendría impactos catastróficos para las comunidades y el medio ambiente”, explicó Leticia Merino, académica de la UNAM e integrante del Comité Científico, en su intervención en la Asamblea por la Defensa del Territorio.
Añadió que con base en recorridos por los territorios del Totonacapan y la Huasteca potosina pudo conocer y documentar las “terribles afectaciones que ha provocado la extracción de hidrocarburos en los territorios de las comunidades, como la fuga de petróleo en medio de los cultivos, en los ríos y junto a las casas y las escuelas. Esto ha provocado la propagación de enfermedades como el cáncer, enfermedades respiratorias y de la piel entre la población”. De ahí, que haya sido enfática en recomendar en el Comité la prohibición del fracking en la cuenca Tampico-Misantla.
También destacó que entre las recomendaciones que se hicieron a la presidenta se establece la prohibición de usar para el fraciking exclusivamente agua salobre de acuíferos profundos y no utilizar los compuestos de mayor toxicidad en el concentrado que se inyecta al subsuelo en los pozos de fracking para fragmentar las rocas de lutita.






Por su parte, Xavier Martínez, co-coordinador de la organización Territorios Diversos para la Vida (TerraVida) compartió que junto con las comunidades del Totonacapan se presentó una demanda de amparo en 2023 en contra de Pemex, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) y la extinta Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) por los daños ambientales y sociales que ha ocasionado la extracción de hidrocarburos en la región, que no han sido reparados y que vulneran los derechos al medio ambiente sano y a la salud.
Puntualizó que en próximos días el Tribunal Superior de Justica de Veracruz resolverá si el amparo es procedente y se suspenden todas las actividades de extracción de hidrocarburos en el Totonacapan.
La Asamblea por la Defensa del Territorio acordó respaldar esta acción legal y dar seguimiento al trabajo que realiza la Asamblea del Trueno, integrada por comunidades y organizaciones de base de la región de Papantla que trabaja por la defensa del territorio frente al fracking y la industria de los hidrocarburos.
De acuerdo con datos recabados por organizaciones de la sociedad civil como CartoCrítica, CORASON y TerraVida “en Papantla el 95% del territorio tiene infraestructura petrolera y hay más de 2,554 pozos de extracción de hidrocarburos, de los cuales, en más del 50% se ha realizado fracking”.
Rogel del Rosal, activista de la Huasteca Potosina e integrante de la organización SEDEPAC (Servicio, Desarrollo y Paz, A.C.) expuso en la Asamblea de Paso del Correo que en la región de la Huasteca Potosina las comunidades han logrado que 17 municipios levanten actas de cabildo para prohibir el cambio de uso de suelo para actividades de extracción de hidrocarburos. Además, casi 200 comunidades han declarado sus territorios libres de fracking a través de actas de asamblea. Compartió que la organización y movilización comunitaria en la Huasteca ha sido determinante para que no se haya permitido el fracking en la región y alentó a las comunidades del Totonacapan y de la Sierra Norte de Puebla a seguir articulándose para defender el territorio de fracking y de otras industrias extractivas como la minería.